Las muñecas hinchables como juguete sexual

Los hombres no han esperado al invento de la silicona para disfrazar su soledad, las muñecas hinchables tienen detrás de sí varios siglos de auténticos y leales servicios. Para colmar su soledad, algunos solteros invierten en estas muñecas hinchables. Estos juguetes sexuales presentan habitualmente un coste importante.

Autor: mikegi-Pixabay

Autor: mikegi-Pixabay

Los primeros modelos de muñecas hinchables

En 1908, la muñeca hinchable, con modelos para hombres pero también para mujeres aparece en el mercado. A base de caucho y de plástico, estas muñecas comportan buenos avances tecnológicos, como la simulación de secreciones vaginales o de eyaculación a través de un tubo neumático lleno de aceite.

La venta de muñecas hinchables en sex shops y por correspondencia

Las muñecas hinchables hacen su entrada en los sex shops en los Estados Unidos. Pero lo que contribuye sobre todo a su éxito, es el desarrollo de la venta por correspondencia. Ya no es necesario tener que pasar por caja con la muñeca bajo el brazo, esta puede ser entregada por correo postal en la propia dirección del cliente.

Los años 2000

En Japón, el mercado de las muñecas hinchables ve cómo llega un nuevo concepto, un servicio de alquiler de estos sex toyx con entrega a domicilio como opción. Y para aquellos que viven en pareja o bien con sus padres, existe el medio de reservar una habitación en un hotel, con la sorpresa de compartir cama con una muñeca hinchable. Este sistema de alquiler por horas o por día es el gran éxito del país, sin embargo, la rentabilidad no es tan alta, puesto que las muñecas se gastan por el uso demasiado rápido.

Sin lugar a dudas, el mundo del sexo, y concretamente de las muñecas hinchables, tanto para hombres como para mujeres, está al alza. A esto ha contribuido especialmente la mejora tecnológica, y la similitud con modelos reales.

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