Sexo, sexualidad, bienestar y placer

Tener una vida sexual activa no es esencial para una buena salud, pero contribuye a mantenerla. De ahí la importancia de tener una sexualidad realizada y satisfactoria. Por supuesto, tener una infección transmitida por el sexo puede ser nociva para la salud. Hoy hablaremos ante todo de los aspectos relacionales y psicológicos del sexo y de la sexualidad que tienen un efecto sobre la salud general del cuerpo.

Autor: AdinaVoicu-Pixabay

Autor: AdinaVoicu-Pixabay

La relación entre la salud y la sexualidad ha sido confirmada por muchos estudios científicos. Estas son las principales conclusiones.

Los investigadores han constatado que una buena salud del sexo va asociada a un mayor bienestar y felicidad, pero igualmente a una mayor longevidad. La salud de la sexualidad debería estar considerada como un componente importante de la salud en general.

Diferentes estudios

Un estudio británico realizado con 1000 hombres de los que se hizo el seguimiento durante 20 años ha concluido que los riesgos de sufrir una enfermedad cardiaca, eran menos altos en las personas que mantenían mayor actividad sexual, dos veces por semana comparativamente a menos de una vez por mes.

Según el autor de un estudio que se centra en la actividad del sexo y en los riesgos cardiovasculares, la sexualidad sería un elemento determinante para el bienestar y la calidad de vida. El autor ha constatado igualmente que las relaciones sexuales podían efectivamente provocar problemas cardiacos provocando la muerte. Pero estos casos serían raros, y el riesgo mínimo.

Placer y longevidad

Los autores de un estudio que examinó los factores de longevidad de una población en un periodo de 25 años han concluido que la frecuencia de mantener sexo y el grado de placer que va asociado, serían elementos significativos de la longevidad.

Además, la actividad sexual estimula la producción de sustancias beneficiosas para la salud, como las endorfinas, que favorecen la sensación de placer y la relajación, y que reducen el estrés. Para las mujeres, incrementa la secreción de oxitocina, una hormona beneficiosa para los senos, y sustancias lubricantes que permiten a la vagina mantener su flexibilidad.

En los hombres, aumenta la testosterona, que contribuye a la salud de los huesos y de los músculos. En la literatura científica queda demostrado que mantener sexo prevendría la hipertensión, la depresión y diversos tipos de cáncer, como los de mama y los de próstata.

Por tanto, existe una correlación clara entre sexualidad activa y salud. Pero los investigadores no aciertan a ver un factor de causa efecto. Es difícil saber si las personas que practican más sexo lo hacen porque tienen una buena salud, o tienen una buena salud porque son más activas en el plano de la sexualidad.

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